EN RED A2

Recuerdo la primera vez que vi un ordenador, tendría unos trece o catorce años. En el colegio habían montado un aula de informática y allí nos llevaba nuestro profesor, Don Juan Miguel. Los ordenadores eran marca Amstrad, con la pantalla color verde y   aprendíamos algo de programación.

Cuando me conecté a internet, ya llevaba algún curso en la Universidad. Habían habilitado ordenadores con acceso a la red. Tenía que apuntarme y utilizarlos con un límite de tiempo. Fui algunas veces a investigar cómo funcionaba aquello, y con unos compañeros intentamos buscar información para algún trabajo. Era algo confuso, aún no existía Google.

Más de la mitad de mi vida ha transcurrido sin móvil  y sin smartphone. Me he ido adaptando a los cambios. Soy,  si nos vamos a las definiciones,  una “inmigrante digital”.

He de confesar que siempre me han atraído las nuevas tecnologías, e intento utilizarlas correctamente. Mi primer sueldo como profesora lo destiné a la compra de ordenador, impresora y modem para conectarme a internet, y desde entonces utilizo las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) en mis tareas de docente.

Mis alumnos son ya “nativos digitales”, han nacido después de 1990 y  supuestamente vienen con una predisposición para adaptarse a estas tecnologías (para ellos no son nuevas), pero no es lo mismo saber utilizar un smartphone, tablet, ordenador…  que utilizarlo correctamente.

Leo bastante sobre el tema y me preocupa el uso adecuado y la seguridad en internet, especialmente en niños y jóvenes.

También he tenido la oportunidad de asistir hace unos meses a un congreso sobre estas cuestiones y me gustaría ordenar un poco algunas de las principales ideas y conclusiones que he ido sacando.

La primera, como padres, no tener ninguna prisa en que los niños tengan acceso a tablets, ordenadores, smartphones….

Os recomiendo “Educar en el asombro” de Catherine L’Ecuyer y también su blog Apego y asombro . Disfruté mucho escuchando su ponencia. Sentido común avalado con reconocidos trabajos de investigación.

Otra cuestión a tener en cuenta es que la red no olvida, vamos dejando una huella digital. De la  información que subimos, los lugares que visitamos. va a quedar un rastro, por lo que renunciamos a una parte de nuestra privacidad e intimidad.

Aquí tenéis un interesante experimento sobre esto. EXPERIMENTO FACEBOOK

Tenemos asumido que gran parte de la información que se obtiene es para fines comerciales, observamos como constantemente nos recomiendan productos y servicios adecuados a nuestro perfil de usuario.

¿No os ha pasado ir a buscar un producto por internet y que después te salgan anuncios de ese producto en las páginas a las que entras?  Google, también nos recomienda dónde cenar, que visitar si estamos de viaje, sube las fotos de nuestro móvil, nos hace la vida más fácil y agradable, pero ¿a qué precio?

¿Sabemos que ese rastro que dejamos en el buscador hace que si estamos entrando a buscar un vuelo nos puede dar un precio más elevado, al detectar nuestro interés, que otro buscador que no tiene esta información?

También debemos ser conscientes de que existen personas dedicadas a elaborar información sobre los diferentes perfiles de usuario en función del fin que se persigue, y ya no hablamos solo de temas comerciales, podrían elaborar el nuestro a partir de los datos que vamos dejando en diferentes puntos y momentos en la red, y el precio de esta información es excesivamente bajo. Se puede utilizar para realizar estafas, por ejemplo.

¿Qué hacemos? ¿Huir de la red? Puede ser una tentación. Pero también debemos buscar un uso responsable para nosotros y para educar a nuestros hijos y alumnos. Pienso que a parte de los inconvenientes que presenta también son muchas las ventajas.

Carissa Velez, investigadora de la Universidad de Oxford, nos dio algunas herramientas para defendernos. Desde cuestiones básicas como cubrir la webcam o no conectarse a una wifi pública, a utilizar un buscador que no rastrea, DuckduckGo, y también LastPass, un administrador de contraseñas en línea y gestor de formularios que hace la navegación por Internet más fácil y más segura. Y muy importante, aunque sea para fines comerciales  no dar más información de la necesaria.

Algunas de mis mejores amigas no se sienten nada atraídas por el mundo digital, no utilizan faceebook y apenas whatsapp, nuestras comunicaciones son en directo (breves pero intensas) y telefónicas, pero yo les insisto en que estén, porque tienen que conocer cómo funciona esto, nuestros hijos están o van a estar, y también tiene su parte positiva, nos permite estar más comunicadas pues ahora vivimos a bastantes kilómetros de distancia.

Para Ester Arén, Inspectora Jefe del Cuerpo Nacional de Policía especializada en la lucha contra el acoso a menores y los ciberdelitos relacionados, la responsabilidad como padres nos pide estar allí.

Podéis buscar artículos y entrevistas en internet de esta profesional, que nos situó en una realidad que está a la orden del día y que en algunos casos ha llevado hasta el suicidio a algunos menores.

“No se trata solo del acoso con insultos o amenazas por Internet (el cyberbulling), sino también del sexting (enviar o solicitar fotos con contenido sexual, que a veces se hacen los adolescentes para presumir, o presionados, y luego ven espantados que circulan por doquier) o del grooming (adultos que buscan hacerse amigos digitales de niños o adolescentes para obtener datos de él y luego servicios sexuales, por seducción o chantaje)”.

“Los especialistas no recomiendan móvil antes de los 12 y whatsaap antes de los 16”, por algo será.

A muy temprana edad, 10 años y en algunos casos antes, numerosos niños y niñas ya siguen ´youtubers´ que en la mayoría de los casos les transmiten un mensaje inadecuado y van influyendo en su pensamiento y comportamiento. A esa edad algunos de ellos, imitándoles,  ya crean un canal.

“El uso de canales donde un preadolescente cuenta su vida supone un problema grave de pérdida de intimidad. Otro problema es la exposición a contenidos inadecuados que no son fáciles de evitar”

No podemos olvidar el importante número de casos de adicción a internet, y que está detrás de notas bajas, abandono de estudios, problemas para construir verdaderas relaciones de amistad, etc.

Es un error creer que nuestro hijo o hija conectado a un smartphone en su habitación está seguro. Las diferentes redes son un medio que  utilizan  para relacionarse con sus amigos pero intentemos primero conocer  e informar para  después confiar y acompañar.  Sobre ello habló José Manuel López-Valverde, un padre muy implicado en la protección.

Es interesante estar con ellos en las redes que utilizan (Instagram, Facebook…) conocer en que consiste Snapchat, Periscope, con sus vídeos en directo… Hablar sobre lo que se debe subir o no.

No os perdáis este spot muy adecuado para hablar sobre el grooming : SPOT LOVE STORY

Como profesora, me lancé a las redes el pasado curso porque quiero llegar a mis alumnos.

Y están ahí, con más de 16 años algunos tienen canales, son expertos en videojuegos, utilizan Whatsapp, Instagram y  buscan información en Youtube, por poner algunos ejemplos.

Sé que hay riesgo, pero lo he asumido, porque también hay beneficios como utilizar nuevas metodologías.

Estoy empezando a utilizar la clase inversa (Flipped classroom) para lo que he creado mi canal Doble Partida- Esto va de ciclos

Desde este blog intento comunicarme más y mejor, y parece que lo voy consiguiendo.

Desde mi experiencia, os propongo unos retos:

  • Controla el tiempo. Disfruta de internet, pero prográmate un tiempo, y cúmplelo, que no te impida dedicarte a tus responsabilidades y a las relaciones sociales “reales”.
  • No sufras por el “me gusta”: NO, no, no valemos en función de los “me gusta” que obtenemos.

En Doble Partida lanzo información, pero normalmente tengo respuesta fuera de la red. Reconozco que yo soy más del tú a tú, y si me importara el número de “me gusta”, no estaría aquí.

Hago esto porque me apetece 😉  y las personas que más me quieren no están en la red.

Pero os agradezco muuuucho a los que estáis, vuestro apoyo a golpe de clic, también porque es una forma de difundir mi trabajo. Muchas gracias.

  • Respeto: En primer lugar hacia ti, por lo que dices, publicas o comentas y también a cómo interactúas con los demás.  La red no olvida.

Así que como conclusión y sin dejar la mirada positiva con la que me propongo tratar cada tema, busquemos que nuestra navegación sea más segura y seamos conscientes de los riesgos, disfrutando de las numerosas ventajas que también nos brinda.

Si has llegado hasta aquí, muchas gracias.

Ha sido el  artículo más extenso que he escrito y aunque, como siempre, pensando en mis alumnos (presentes, pasados y futuros), también lo he reflexionado como madre, pensando en esas madres-amigas con las que comparto algún café y gratas conversaciones.

Fuente de la imagen: Guía: identidad digital y reputación online. INTECO

Más información (iré añadiendo):

http://www.pantallasamigas.net/index.shtm Página muy completa con una amplia información sobre el tema.

https://padresenlared.wordpress.com// Dirigida principalmente para padres.

Experimento sobre grooming  (algo sensacionalista), pero puede servir para llamar su atención y hablar sobre ello.

Os invito a que también podáis hacer vuestra aportación sobre este tema. GRACIAS

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