En la entrada de hoy me propongo expresar mi idea personal sobre la Innovación Tecnoeducativa.

Parar y reflexionar, cuando nos encontramos en la vorágine del final de curso supone un esfuerzo extra, pero ha valido  la pena. Me ha permitido realizar una interesante instrospección sobre mi experiencia.

Soy profesora de Ciclos Formativos de Grado Medio de Gestión Administrativa y Actividades Comerciales, a punto de cumplir mi 18 curso.  Llegué del mundo de la empresa, apasionada de la educación y entusiasta de esta etapa educativa que es la Formación Profesional.

Para mi la innovación es estar siempre buscando cómo llegar más y mejor al alumn@, que sea el protagonista del aprendizaje.

Para conseguirlo trato  de ser creativa, introduciendo los cambios necesarios a partir de la realidad que me encuentro e intentando aplicar una mirada positiva.

No entiendo mi profesión sin innovación. La innovación no permite estar en la zona de confort.

Pero innovar no es una moda actual. Siempre ha habido profesores innovadores.  Me gusta recordar mis tiempos de alumna ya que he aprendido de mis profesores, y también de mis compañeros durante mis años de docencia.

Es cierto que el desarrollo de la tecnología aplicada a la educación ha ido en aumento en los últimos años. Nos puede facilitar nuestro trabajo en clase si la utilizamos como un medio, pero no es el único.

Pienso que cada profesor puede innovar en algún aspecto en el que tenga más habilidades. Es importante que sea en algo se le de bien ya que así también puede disfrutar con ello.  Este hecho puede contribuir a que se establezca una buena sintonía con el alumno, que es la base para un buen proceso de aprendizaje.

Respecto a mi experiencia, he tenido desde siempre una especial atracción por la tecnología y he buscado innovar utilizándola con fines educativos.

Aunque tengo mis reservas ante un inicio demasiado temprano, a la edad que tienen mis alumnos la tecnología ya forma parte de sus vidas y el reto es hacer un uso adecuado de ésta.

Con mi primer sueldo de profesora compré mi primer equipo informático y empecé a echar mano de la tecnología para aplicarla en el aula. Era 1999.

Introduje desde un principio el juego en el aula, porque creo que se puede y debe aprender jugando y fui suprimiendo  libros de texto y preparando mis propios recursos.

Desde entonces he utilizado la tecnología como instrumento de mejora,  aprovechando el gran potencial que ésta puede suponer e implicando a mi alumnado en actividades que motiven y favorezcan su aprendizaje.

Hemos participado también en concursos que nos han permitido mostrar el trabajo realizado, obteniendo muy buenos resultados.

Pero han habido momentos  duros, muy duros.

En un momento de cambio (legislación, línea metodológica del centro…) me  sumergí en la innovación tecnológica con muchas ganas y pasión, buscando cumplir los objetivos del centro y lo mejor para el alumnado.

Pero cometí errores. Me faltó valorar los riesgos.

El tiempo es limitado y no se puede querer cambiar todo de golpe. Hay recursos que no llegan, fallos técnicos, externos,  falta de un plan de implantación.. También demasiada autoexigencia, otra vida fuera del aula…

Cuando los alumnos no han tenido experiencias previas,  pueden ser reacios al cambio y a no salir de una actitud pasiva, a rechazar otras formas de trabajar y de evaluar.

Valorar con rúbricas puede no ser comprensible por padres que no han aparecido por el centro y  llegan al final del curso, reclamando sin razón y sin modales.

Si le sumamos cambios de leyes, planes de calidad de centro, exceso de burocracia  etc. al final lleva a una situación en la que el estrés docente aparece y nos enferma.

Y es necesario hacer un STOP.  Parar y replantear.

Y volver a partir, con cicatrices, intentando aprender de los errores.

Encontrar la inspiración en mis alumnos, en aprender juntos. Buscar situarlos en el centro del aprendizaje, que tengan una actitud activa y contagiar a mis compañeros es lo que intento hacer en mi centro.

Emprender nuevos proyectos, salir de mi entorno, utilizar redes sociales, encontrar profesores en el claustro virtual. Volverme a ilusionar aprendiendo y compartiendo ha sido el regalo de este curso escolar.

En este tiempo  he sido innovadora y  a lo largo de este proceso he ido  atravesado las fases de :

  • Mejora: Desde el centro se nos propuso la plataforma Moodle y utilizar el Google Drive. Lo que ha supuso un cambio positivo en la forma de trabajar. Lo exploto en mi día a día en el trabajo con mis alumnos.
  • Resurgimiento: Utilizo el entorno virtual para realizar mis explicaciones (a través de youtube), la realización de juegos…
  • Disrupción. He cambiado el modelo de trabajo utilizando principalmente Flipped Classroom. Lo que ha supuesto una mejora en el proceso y una ruptura con la clase tradicional.

Para que la innovación tenga éxito, no podemos trabajar como islas.

El innovador, que se lanza en un principio, a veces en solitario,  es necesario pero solo durante un tiempo. El trabajo de un primer grupo (mayoría temprana) y después que se sumen el mayor número de personas permite que el proceso tenga éxito..

El centro debe apoyar una línea innovadora, y profesores, alumnado y familias involucrarse en el proceso.

Mi papel está  a pie de aula liderando el cambio con mi alumnado, guiando y acompañando en el proceso.

Mi propuesta de innovación consiste en incrementar las metodologías activas en mis clases aprovechando que mi  centro está desarrollando esta línea a la que llegué desde mis propias inquietudes.

De forma autodidacta comencé el flipped classroom.  Ahora me encuentro en un proceso de aprendizaje constante a través de plataformas online. (MOOC, NOOC, SPOOC, Cursos en abierto…)

Las resistencias potenciales con las que me voy a encontrar, serán principalmente:

  • Por parte de los alumnos resistencia al cambio, por comodidad,  por adoptar una posición más pasiva, falta de motivación.
  • En el tema de la evaluación cuesta dar valor a otras notas que no sean las de los exámenes.
  • Por parte de las familias casos aislados de incompresión, cuando el resultado no es el deseado.

En mi día a día utilizo los siguientes métodos de innovación:

Flipped Classroom, Aprendizaje Cooperativo, Pensamiento Visual y Gamificación son mis principales armas.

Busco utilizar la tecnología como un medio,  favoreciendo la competencia digital en mi alumnado

Continuaré innovando e intentando mejorar aquello que esté en mi mano.

 

 “Tú mismo debes ser el cambio que quieres ver en el mundo” Gandhi

 

Presentación realizada con el formato PechaKucha

 

 

 

 

 

Reflexión realizada para el  Reto 5 EdtechMOOC#

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